El Cono Sur podría ahorrar US$ 420 millones anuales en importaciones de gasoil y convertirse en exportador de GLP
Un estudio de OLACDE y CAF estima que el reemplazo de gasoil por GNC en el transporte pesado permitiría ahorrar USD 420 millones anuales. Además, proyecta que el crecimiento de Vaca Muerta convertiría al Cono Sur en exportador neto de GLP hacia 2030.
El crecimiento de Vaca Muerta podría abrir dos nuevos negocios energéticos para la Argentina: reducir las importaciones de gasoil mediante el uso de gas natural en el transporte de cargas y ampliar las exportaciones de Gas Licuado de Petróleo (GLP) hacia los mercados regionales. Un estudio de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y CAF estima que el Cono Sur podría ahorrar USD 420 millones anuales en divisas y convertirse en exportador neto de GLP hacia 2030.
Las proyecciones fueron presentadas en Buenos Aires, en el marco del Proyecto Regional de Integración Gasífera del MERCOSUR y Chile. El análisis puso el foco en el potencial de los recursos de Vaca Muerta y del presal brasileño para sustituir combustibles importados, reducir costos logísticos y ampliar el comercio energético entre los países de la región.
GNC para los camiones: menos importaciones y nuevos mercados
Uno de los principales resultados del estudio apunta al transporte pesado. En 2025, los países de la región importaron alrededor de 30 millones de metros cúbicos de gasoil, por un valor cercano a USD 18.000 millones.
Frente a esa dependencia, la sustitución de gasoil por Gas Natural Comprimido (GNC) en el 20% del tránsito pesado de cinco corredores seleccionados permitiría ahorrar unos USD 420 millones anuales y generar una demanda adicional de 2,4 millones de metros cúbicos diarios de gas natural.
Los corredores analizados son Río de Janeiro-São Paulo, Buenos Aires-Porto Alegre, Porto Alegre-São Paulo, Buenos Aires-Santiago y la ruta de transporte de arena entre Entre Ríos y Vaca Muerta.
La conversión de parte de esas flotas permitiría aprovechar los recursos gasíferos regionales y reducir la exposición a las importaciones de combustibles líquidos. Sin embargo, la competitividad del GNC dependerá de los precios relativos de la energía, el nivel de utilización de los camiones y la disponibilidad de estaciones de carga.
El desarrollo del negocio también exige inversiones en infraestructura, financiamiento para renovar las flotas y coordinación regulatoria entre los países. La identificación de corredores con demanda asegurada y estaciones de alto caudal aparece como una de las claves para reducir los riesgos y acelerar la incorporación de vehículos a gas.
Durante la presentación, Juan Giménez, director de YPF Gas, destacó que el crecimiento de Vaca Muerta y las mejoras de productividad de la industria generan oportunidades para ampliar los mercados y desarrollar nuevas aplicaciones para los recursos argentinos.
El GLP apunta a un salto exportador
El segundo eje del informe proyecta una transformación del mercado regional de Gas Licuado de Petróleo. Según las estimaciones, la producción argentina de GLP podría pasar de 2,95 millones de toneladas en 2025 a aproximadamente 8 millones en 2030, impulsada principalmente por el crecimiento de Vaca Muerta.
A escala regional, el balance pasaría de un déficit de 1,6 millones de toneladas a un superávit de 7 millones de toneladas anuales. Ese cambio abriría oportunidades para sustituir importaciones y ampliar las exportaciones hacia Paraguay, el sur de Chile, Brasil y, potencialmente, Perú.
Para concretar ese escenario, será necesario ampliar la infraestructura de separación y procesamiento del gas, mejorar la logística de distribución y establecer condiciones comerciales competitivas que permitan conectar la nueva oferta con los mercados de consumo.
La perspectiva también plantea un desafío para la industria argentina: transformar el aumento de la producción en ventas sostenidas al exterior, con infraestructura suficiente para transportar y colocar los volúmenes disponibles.
Integración regional para aprovechar el gas
La jornada, organizada por OLACDE y CAF en la planta de YPF Gas en La Matanza, reunió a representantes de empresas energéticas, fabricantes de vehículos, transportistas y autoridades del sector.
Guido Maiulini, de OLACDE, planteó la necesidad de ampliar la integración energética más allá del intercambio tradicional por gasoductos e incorporar nuevos usos del gas natural y del GLP.
Por su parte, Juan Ríos, ejecutivo principal de CAF, destacó la importancia de coordinar inversiones, financiamiento y regulaciones para convertir las oportunidades identificadas en proyectos económicamente viables.
Para la Argentina, el potencial de estos mercados se vincula directamente con la expansión de Vaca Muerta. La posibilidad de abastecer al transporte regional y aumentar las exportaciones de GLP permitiría diversificar los destinos de la producción, generar nuevas fuentes de demanda y fortalecer el ingreso de divisas.
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