Prensa Energética - Última Edición

Prensa Energética - Instagram

Prensa Energética - Última Edición

TGN

TGN

Aldyl

TGN

Edenor

Metrogas

Satelital Multiorbita

Prensa Energética - Pierantoni

Prensa Energética - Pan American Energy

Prensa Energética - DLS-ARCHER

Prensa Energética - Metrogas

Prensa Energética - TGS

Prensa Energética - YPF

Prensa Energética - COMPAÑÍA MEGA S.A.

Prensa Energética - LUBE

Prensa Energética - Dow

Prensa Energética - Spe

Prensa Energética - Digital Papers

Prensa Energética - Risk Group

Prensa Energética - AESA

Prensa Energética - ITBA

Prensa Energética - Ultramar Logistics

Prensa Energética - Brings Austral

Prensa Energética - IAPG
SHELL
TENARIS
Aluar
Ecco
CAMBIO DE MODELO
Prensa Energética

Pablo Besmedrisnik: “Vaca Muerta será clave para generar dólares, pero no alcanza para resolver el empleo”

El economista analiza el cambio de modelo que atraviesa Argentina y advierte sobre la paradoja de los sectores que más crecen: generan divisas, pero cada vez necesitan menos trabajadores.

La economía argentina está atravesando un cambio estructural en su fuente de crecimiento, con la energía, la minería y el agro ganando protagonismo frente al consumo interno, la industria y la construcción. En ese nuevo escenario, Vaca Muerta aparece como uno de los principales motores para generar dólares, aunque con una contracara: su capacidad para crear empleo es mucho menor que la de los sectores tradicionales.

El economista Pablo Besmedrisnik, de la consultora VDC, sostuvo que el crecimiento registrado durante 2025 marcó un punto de inflexión. La economía avanzó más de 3% y, por primera vez en más de dos décadas, ese resultado no estuvo impulsado por la industria, la construcción, el comercio ni los servicios, sectores históricamente vinculados al consumo urbano.

En cambio, el empuje llegó de la mano de energía, minería, agro y sistema financiero. Salvo este último, se trata de actividades vinculadas directamente con la generación de exportaciones.

“Es quizás el punto más claro del cambio estructural de la economía argentina”, planteó Besmedrisnik.

Vaca Muerta, la fábrica de dólares
Dentro de ese nuevo esquema, el sector energético ocupa un lugar central. El desarrollo de Vaca Muerta puede aportar una cantidad creciente de divisas a través de dos vías: inversiones y exportaciones.

Para Besmedrisnik, el sector de petróleo y gas será uno de los principales proveedores de estabilidad macroeconómica en los próximos años, al contribuir a incrementar el saldo comercial y reducir la tradicional restricción externa de la Argentina.

La energía compartiría ese rol con dos sectores que también están ganando peso: el agro y la minería.

El cambio no es menor. Argentina todavía se encuentra lejos de los niveles de exportaciones por habitante de otros países productores de recursos naturales. Mientras el país ronda los US$1.500 a US$2.000 de exportaciones per cápita, economías como Chile, Canadá y Australia se ubican entre US$5.000 y US$12.000.

La expansión de Vaca Muerta y de la minería permitiría comenzar a cerrar esa brecha.

El problema que no resuelve el boom energético
Pero el crecimiento de estos sectores plantea una tensión que puede convertirse en uno de los principales desafíos económicos de los próximos años: generan muchos dólares, pero relativamente poco empleo.

Energía, minería y agro están incorporando tecnología, automatización y proyectos de mayor escala. Eso permite aumentar fuertemente la producción sin que el empleo formal crezca al mismo ritmo.

“Son sectores que han crecido fuerte y tienen una gran capacidad de crecer, pero con menos empleo”, explicó el economista.

En el caso específico de Vaca Muerta, la producción por trabajador aumenta a medida que se incorporan nuevas tecnologías y se desarrollan proyectos de mayor escala. El resultado es una mayor productividad, pero una menor demanda de empleo por unidad producida.

Esta dinámica ayuda a explicar una aparente contradicción de la economía argentina: sectores que muestran un fuerte crecimiento y elevados ingresos relativos conviven con una sensación social de estancamiento y un consumo que todavía no refleja plenamente esa expansión.

El mapa económico también cambia
El fenómeno tiene además una dimensión territorial.

Según Besmedrisnik, pocas veces se observó un desplazamiento tan marcado de la fuente del crecimiento hacia regiones alejadas de los grandes centros urbanos.

La Cuenca Neuquina, con Vaca Muerta como epicentro, y el noroeste argentino, impulsado por la minería, están adquiriendo un peso cada vez mayor en la economía nacional.

El cambio puede modificar el histórico mapa productivo argentino, en el que el área metropolitana y el Gran Buenos Aires concentraron buena parte de la industria, el empleo y la actividad económica.

“Lo que estamos viviendo ahora son sectores que están empujando la economía y que no son marginales y que están fundamentalmente afincados en la cuenca neuquina, Río Negro y el noroeste argentino”, señaló.

Para el economista, el desarrollo minero del NOA representa además una oportunidad especialmente relevante para una de las regiones más rezagadas del país.

El desafío: convertir dólares en desarrollo
El nuevo modelo exportador plantea entonces una pregunta central: cómo transformar la fortaleza macroeconómica de estos sectores en crecimiento más extendido y mayor bienestar.

La respuesta, según Besmedrisnik, no pasa por esperar que Vaca Muerta o la minería resuelvan por sí mismas el problema del empleo. El desafío será generar un puente entre esos sectores competitivos y las actividades que todavía concentran grandes cantidades de trabajadores.

La infraestructura aparece como una pieza clave.

Las grandes obras civiles pueden generar empleo, mejorar la conectividad y, al mismo tiempo, reducir los costos logísticos de las actividades exportadoras.

También será necesario facilitar la reconversión de trabajadores y empresas de sectores que pierden competitividad. El objetivo, plantea el economista, debería ser transformar la actual destrucción de empleos en un proceso de “destrucción creativa”, trasladando capacidades hacia actividades con posibilidades de crecimiento.

Una economía que necesita otro equilibrio
El cambio de motor económico puede resolver una de las principales debilidades históricas de Argentina: la escasez de dólares.

Pero también puede profundizar otras tensiones si el crecimiento de los sectores exportadores no se acompaña con infraestructura, reconversión productiva y generación de empleo.

Vaca Muerta aparece en el centro de esa transformación. Su aporte principal será probablemente macroeconómico: más inversión, más producción, más exportaciones y más dólares.

El desafío será que esos dólares no queden solamente reflejados en las cuentas externas, sino que ayuden a financiar la infraestructura y las condiciones necesarias para que el crecimiento llegue a una porción más amplia de la economía.

La Argentina que emerge del boom energético y minero, en definitiva, puede ser más exportadora y menos dependiente del consumo interno. Pero para que ese cambio sea sostenible, necesitará encontrar el equilibrio entre la productividad de los nuevos sectores y la inclusión económica de los sectores que todavía concentran la mayor parte del empleo.

Nota: Entrevista publicada por Daniel Barneda en El Economista.


← Volver
AOG Patagonia 2026
Finning
Pampa Energia
Flowtex
Prensa Energética - Edenor

Prensa Energética - Expo Industrias 2026

Prensa Energética - Kaeser 2026

Prensa Energética - BGH

Prensa Energética - Calendario Editorial

Prensa Energética - Tenaris

Prensa Energética - Flowtex

Prensa Energética - Altar Uco

Prensa Energética - Tecpetrol

Prensa Energética - Alfa

Prensa Energética - Makler

Prensa Energética - Excelerate

Prensa Energética - Victorio Podesta

Prensa Energética - Dibutec

Prensa Energética - Indave

Prensa Energética - Sacde

Prensa Energética - Satelital


Prensa Energética - Edesur

Prensa Energética - Tenaris

Prensa Energética - Schneider

Prensa Energética - Repman
Prensa Energética - Howard Johnson